Todo lo que hay en TiendaKeto es keto. Aquí no tienes que ir leyendo etiquetas: solo traemos producto bajo en carbohidratos. Si quieres hilar más fino, filtra por carbos netos.
Elige por lo que te está pasando, no por el bote
Casi nadie necesita más de una cosa a la vez, y comprar tres de golpe es la forma más rápida de no saber cuál te ha servido. Sitúate en uno de estos tres momentos.
Empiezas y te encuentras flojo
En las primeras semanas lo que falla son las sales: al bajar los hidratos retienes menos agua y con ella se van sodio, potasio y magnesio. De ahí el cansancio, el dolor de cabeza y los calambres. Empieza por los electrolitos y por nada más. Cuando el problema es ese, se nota en dos o tres días.
No llegas comiendo
Comidas que te saltas o entrenos fuertes: ahí entra la proteína, y no antes. El suero y el isolate son ligeros y no llenan; la caseína es espesa y sacia mucho más, mejor de noche; las veganas evitan la lactosa. Si el problema es no tener tiempo de comer, mira los batidos sustitutivos.
Ya llevas tiempo y quieres afinar
Quedan huecos concretos y se tapan de uno en uno: vitamina D y B12 si comes poco variado, magnesio si duermes mal o tienes calambres, omega 3 si casi no comes pescado azul. Aparte, colágeno, creatina si entrenas fuerza y plantas para descanso y estrés. Uno cada vez, y dale dos semanas.
Antes de gastar de más: la cetosis la produce lo que comes, no un bote. El MCT es grasa de absorción rápida para el café, y las cetonas exógenas sirven para acortar el bajón después de un desliz. Con saciantes, glucomanano y bloqueadores pasa lo mismo: ayudan, no hacen el trabajo. Y si el sabor te importa, prueba en monodosis antes del bote grande.
Nada de esto sustituye el consejo de un profesional sanitario, y menos aún si tomas medicación o estás embarazada. Si el cansancio o los dolores de cabeza te duran más de un par de semanas, coméntalo con tu médico antes de acumular suplementos.

